¿Cómo evitar una plaga en mi restaurante?

Uno de los mayores temores cuando tenemos un establecimiento de hostelería son las plagas de insectos o roedores. En muchos casos, si no se controlan pueden conllevar una inspección sanitaria y en el peor de los casos el cierre, temporal o permanente, del local en consecuencia.

Por no hablar de lo que todo esto supone para la imagen del restaurante, pudiendo producir que muchos clientes decidan no volver a visitar un restaurante por este motivo. Para impedir que esto ocurra es de vital importancia evitar plagas en nuestros
establecimientos. Por ello, en esta ocasión hemos preparado este artículo en el que os damos las claves y consejos para evitar plagas de cucarachas o roedores en un restaurante, según las indicaciones de los expertos en control de plagas Denfor. Porque lo más importante es estar concienciados en que es mejor
prevenir que actuar para erradicarlas cuando ya hayan aparecido.

 

Consejos para evitar plagas de cucarachas en un restaurante

Los restaurantes son lugares en los que se manipula y almacena comida de forma diaria, por ello son lugares propensos a generar plagas de insectos o animales, en este caso roedores, en busca de comida y lugar en el que anidar con facilidad. Por ello, es primordial establecer métodos que eviten y ahuyenten las plagas en lugar de actuar cuando hayan aparecido, de lo contrario con el tiempo volverán a producirse. En consecuencia, lo mejor es llevar a cabo estrategias antiplagas orientadas a la prevención.

Al tratarse de un establecimiento en el que se manipulan y se sirven alimento, debe tenerse en cuenta la no utilización de algunos productos químicos, que pueden perjudicar en la calidad y seguridad de los alimentos y en la salud de los clientes. Por ello, contar con equipos repelentes electromagnéticos antiplagas junto con aparatos de ozono para desinfectar el local  es la mejor solución y más segura.

 

Desarrollar el Plan APPCC para prevenir plagas

Como venimos diciendo la mejor solución a los problemas de plagas en un restaurante es anticiparnos al problema. Lo más efectivo es contar con profesionales que diseñen una estrategia de prevención adaptada a nuestras necesidades y nos informen de cómo podemos detectar este tipo de peligros cuando estamos trabajando. Para ello es necesario:

  • Indicar en un plano los lugares con acumulación de comidas, con humedades, grietas, desagües…
  • Detectar los tipos de plagas en función del rastro que dejan y su aspecto. Por lo general estas suelen ser: cucarachas, ratones, ratas, chinches, moscas y mosquitos y termitas.

¿Cómo identificar una plaga en función del tipo?

  • Identificar plagas de moscas. Comer con una mosca revoloteando a nuestro alrededor no sólo es molesto, si no también, desagradable e incluso peligroso. Estos insectos depositan en las superficies donde se posan bacterias con partículas. La aparición de moscas puede estar relacionada por:
    • Superficies como mesas, barras, suelos o encimeras mal higienizadas.
    • Alimentos en mal estado.
    • Cubos de basura mal cerrados.
    • Acumulación de aguas o desagües sucios
  • Identificar plagas de insectos que pican. Esto suele suceder en restaurantes con terraza con vegetación y al sol, dos factores que atraen a avispas y abejas. Aunque las picaduras de estas producen leves molestias, en algunos casos
    pueden ser la causa de reacciones alérgicas más graves, que pongan en peligro la imagen del restaurante. Las causas de este tipo de plagas, suelen estar relacionadas, también con:

    • Charcos de agua de lluvia.
    • Bebidas que se han derramado y no se han limpiado correctamente.
    • Vegetación cercana.

 

 

  • Identificar plagas trepadoras como las hormigas y las cucarachas. Estas las encontramos en todos aquellos lugares en los que haya comida. Estas son capaces de transportar con sus cuerpos gran cantidad de bacterias, en muchas
    ocasiones, causantes de enfermedades como diarreas, neumonía e intoxicaciones alimentarias. Este tipo de plagas suelen estar causadas por:

    • Migas y suciedad o escombros en patio o terrazas.
    • Acumulación de basura.
    • Recipientes no herméticos de comida mal cerrados.
    • Abonos de plantas en los que las hormigas suelen anidar.

 

¿Qué medidas proactivas desarrollar para prevenir plagas en un restaurante?

Por regla general, los planes de actuación de prevención en estos casos, suelen girar en torno a dos objetivos:

  • Dificultar la entrada en edificios o locales a los organismos susceptibles de generar una plaga. Para ello se emplean barreras físicas como mosquiteras, sellado de grietas, aislamientos…
  • Control de aquellos factores que favorecen la aparición y el desarrollo de plagas. Por ejemplo, control de temperatura y humedad del local, control de nidificación en la zonas más proclives, control de estancamiento de agua y restos de comida, control de parásitos y especies depredadoras…

 

Las medidas de mantenimiento y limpieza del local e instalaciones son esenciales. Por ello, acciones como la elección de las flores o arbustos que decoren el restaurante y su terraza, son esenciales. Para ello, elegiremos siempre aquellas que sean menos fragantes y con colores que no atraigan a los insectos. Las puertas automáticas en la entrada principal también serán de gran ayuda para dificultar un poco más el acceso de los insectos y plagas. Además, instalar ribetes en las puertas para sellarlas, evitando gritas y huecos en accesos como los muelles de carga.

Utilizar cubos de basura con tapas herméticas que contengan los olores. También es importante vaciarlos varias veces al día. Y por supuesto utilizar bolsas de basura, que deben atarse con firmeza. Los cubos de basura deben colocarse, al menos, a 5 metros de distancia del local. También es esencial limpiar los cubos y la zona donde están ubicados, al menos una vez a la semana.

No debemos olvidar la higiene y limpieza de uno de los puntos más importantes de un restaurante: la cocina. Por ello la limpieza concienzuda de estanterías, que las mantenga libres de migas y restos de alimentos es esencial para no atraer hormigas.

También lo es limpiar todos los aparatos de cocción y preparación de alimentos, y no dejar platos sucios fuera que puedan atraer insectos por las noches. Retirar los restos de alimentos de los desagües, así como desinfectarlos para evitar moscas y cucarachas. Los recipientes y contenedores de alimentos deben estar bien sellados y alejados del suelo. No perder de vista en nuestro plan de limpieza los recovecos y los bajos de los armarios que puedan acumular restos de comida. Llevar un control de frutas y verduras sobremaduradas para deshacernos de ellas y evitar las plantas aromáticas frescas, que son un foco de atracción para los insectos.

 

En cuanto a la zona de comedor en la que se encuentran nuestros clientes, es importante limpiar cualquier alimento o bebida que se derrame y mover las mesas y sillas con frecuencia para limpiar bien los restos de migas y comida que hayan caído al suelo. De la misma forma, debemos limpiar muy bien las mesas y sillas para eliminar cualquier residuo. Las botellas de condimentos, saleros, pimenteros, etc debemos limpiarlos muy bien y desinfectarlos con regularidad. Sin olvidarnos de limpiar y barrer muy bien la zona de la barra y su superficie. Asegurarnos de que el suelo está completamente seco, limpio y desinfectado y deshacernos del agua sucia del cubo de la fregona después de cada uso.

 

 

La zona de la barra de un restaurante es una de las zonas más conflictivas, por la que pasan la mayoría de los clientes y en la que se preparan las bebidas de los comensales, por ello es un lugar en el que debemos prestar especial atención. Después de que se vaya cada cliente, es importante que la limpiemos y desinfectamos para reducir la acumulación de bacterias. También, enjuagar los vasos y copas usadas inmediatamente para evitar la acumulación de líquidos azucarados, que atraigan
moscas. Limpiar y desinfectar diariamente la zona de fregadero y grifo de cerveza, también los estantes donde se colocan los vasos y copas para evitar superficies pegajosas. Mantener protegidas las botellas de refrescos, vinos y licores.

 

Tan importante es la limpieza del interior del restaurante como la del exterior. Por ello, no debemos olvidarnos de la terraza. Retirar los platos y vasos usados rápidamente después de cada servicio, además de las mesas y las sillas después de cada cliente; limpiar los derrames de bebida o comida. Por las noches limpiar con manguera el suelo para eliminar todos los residuos. Instalar iluminación con bombillas de vapor de sodio para evitar las moscas, colocar toldos y sombrillas en colores neutros que no atraigan a los insectos que pican.

Por último, no comer nunca en zonas no habilitadas para este fin. Hacer partícipe y comunicar a todo el personal trabajador todas estas medidas para garantizar el saneamiento y prevención de plagas en el restaurante. Como decíamos al principio, una plaga daña la reputación de un restaurante por muchas estrellas Michelin que pueda tener, produciendo pérdidas económicas enormes para la empresa a modo de pérdida de clientes, demandas compensatorias, multas… Además, es importante saber que tanto en la inauguración de un restaurante como cuando ya cuenta con muchos años en activo, es esencial cumplir con los requisitos específicos exigidos por sanidad en cuanto control de plagas.

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